Campamento de Verano

GUADARRAMA (MADRID)

domingo, 23 de julio de 2017

Tengo una carta para ti

¡Buenos días, aventureros de misterios misteriosos!

La alegría de los últimos éxitos en nuestras investigaciones y las visitas a los lugares en los que vivió el Padre Faustino hacen que nos sintamos con mucha energía para comenzar una nueva jornada de aventuras, viajes fantásticos y descubrimientos asombrosos.

¿Quién no ha recibido alguna vez algo sin ni siquiera pedirlo? El día de hoy, por ejemplo. ¿Quién no ha encontrado cuando lo ha necesitado? Un gesto de cariño, por ejemplo. ¿Quién no se ha sentido alguna vez llamado? A ser mejor persona, por ejemplo. Pedir. Buscar. Llamar. Son los verbos que nos acompañan en la oración de la mañana.













Rigoberta, la vigilante más contenta, nos muestra de nuevo la lista de objetos robados para marcar, con mucha alegría, el hallazgo de ayer: el discurso de Celanova. Sin embargo, aprovechando unoss segundos en los que Rigoberta se ausenta, aparece el ladrón amenazándonos. ¿Amenazas a nosotros? ¡Jamás nos acobardaremos! ¡Nunca abandonaremos nuestra misión!
¿Qué lleva el ladrón en sus manos? ¡Es el libro de fórmulas! ¿Pero...? ¿Lleva tres libros? ¡No puede ser! El ladrón ha hecho copias falsas para despistar. ¿Cómo conocer el verdadero libro?

Cuando Rigoberta, regresa, nos comunica que el mejor lugar para descubrir las fórmulas verdaderas es Getafe, pues es allí donde el Padre Faustino las escribió para dárselas a las religiosas.

Y como la máquina de teletransportación está estropeada, usamos un plan B: manos arriba, pedorretas, de pie y ¡en Getafe!











En Getafe encontramos al Padre Faustino. ¡Tssss! No molestéis. Está escribiendo...


Rigoberta, la vigilante siempre alerta, le cuenta al Padre Faustino nuestro problema. Él, como siempre, dispuesto a ayudar, nos explica que cuando elaboró las fórmulas, le pidió ayuda a un farmacéutico para distribuir las medicinas, pero que este farmacéutico le engañó para ganar dinero. Sus medicinas son para ayudar y hacer el bien, no para hacerse rico con ellas. 

Por eso, escribió las fórmulas en cartas para sus religiosas. Si queremos, nos da las cartas que tiene sobre la mesa, pero están desordenadas y mezcladas con las que escribe a las niñas de Sanlúcar. Nos las da todas en unos sobres para que nosotros las leamos y podamos descubrir el libro de fórmulas verdadero.






Las primeras cartas que encontramos son las dirigidas a una niñas de Sanlúcar que está pensando cuál es su vocación. Leemos los consejos que el Padre Faustino le da para ser feliz y escuchar la voz de Dios en su corazón. ¡Tenemos mucho que aprender! La vocación no es ningún misterio misterioso. Descubrirla es la verdadera aventura de la vida.





















Antes de comer terminamos nuestro maratón deportivo y tiene lugar la final de baile. Además, disfrutamos de un rato para escribir cartas para el buzón de la amistad.

















Después de comer disfrutamos de un gran momento: usar todos los elementos del photocall que elaboramos ayer en el taller de la tarde. Y así de geniales nos quedan las fotos...

























La piscina, la ducha y la merienda no nos despistan de nuestra misión. Y seguimos analizando las cartas del Padre Faustino en busca de pistas. En este caso, el sobre contiene una carta en clave, en la que descubriremos los elementos que necesitamos para hacer un experimento. ¿Maizena? ¿Cuchara? ¿Alcohol? ¿áloe vera?

Los conseguimos superando unas duras pruebas de concentración y destreza dignas de aventureros intrépidos.




















Todo gran aventurero de misterios misteriosos sabe que acercarnos a Jesús es lo mejor que no puede pasar, y que su Palabra, su Cuerpo y su Sangre son la mejor carta que podemos recibir, el mejor regalo, el mejor encuentro con Él y con los demás cristianos. Juntos, celebramos la Eucaristía.
















 Tras una cena estupenda, leemos el blog y los mensajes de todos los aventureros de misterios misteriosos que continúan nuestras historias por diversos medios. Incluso llegamos a sospechar de que ha instalado micrófonos... Lo saben todo...

Y como siempre, Rigoberta, la vigilante de la fiesta, nos alegra la noche con unos bailes y juegos divertidísimos.












Para cerrar el día en Getafe, el Padre Faustino viene a acompañarnos. Por un lado estamos tristes porque no hemos conseguido encontrar al ladrón ni el libro de fórmulas. Tenemos las fórmulas, los ingredientes, pero no hemos realizado los experimentos. ¿Será que aún no estamos preparados? ¿Nos estará engañando el ladrón?

Como en las mejores aventuras de misterios misteriosos, hay aventureros que destacan por su entrega, compañerismo, alegría y generosidad. Por eso, el Padre Faustino hace entrega de nuevas Lupas Calasancias de Honor. ¡Felicidades, chicos!



Aventureros que han recibido hoy la Lupa Calasancia de Honor

Como no podía ser de otra forma, recogemos nuestro día, dedicando unos minutos al Señor. Estamos acostumbrados a usar los emoticonos, pero ¿y si los regaláramos? ¿Quién puede necesitar hoy de mí una sonrisa, una mirada de amor, un gesto de alegría, una palabra amable, fuerza o ayuda? ¿A quién del grupo puedo regalarle hoy el emoticono que expresa mi deseo de hoy?




Aventureros, nuestra investigación está llegando a los momentos más intrépidos, más complicados, más llenos de misterio, más cruciales.

¿Encontraremos el verdadero libro de fórmulas?
Y lo que es más importante, ¿encontraremos el cáliz robado? Esto nos preocupa seriamente...
Si no lo conseguimos, ¿qué le pasará a Rigoberta? ¿qué pasará con el museo?

Estamos descubriendo lo importantes que son esos objetos que ¡no descansaremos hasta encontrarlos!

¡Buenas noches, aventureros de misterios misteriosos! ¡Hasta mañana, Getafe!